viernes, 29 de noviembre de 2013

Y entonces ¿No?

Por MR




En todos los lenguajes sino es que en la mayoría existen dos palabras que yo considero de
mucha importancia, creo también que son de las primeras que nos enseñan a decir cuando aprendemos un idioma, estas son SI para expresar afirmación y NO para expresar una negación, de esta última al igual que de la primera derivan otras tantas palabras para expresar cuando se quiere o no una cosa pero ¿Por qué nos cuesta tanto decir no?



Todo empieza cuando de pequeños nos enseñan el famosísimo “ Obedece a tu padre o madre” y eso termina siendo “Obedece a tu padre, madre, tíos, tías, abuelos y cuanta persona mayor o ni tan mayor se ponga enfrente nos ordene algo” a lo que nosotros como buenos niños educados y como bien nos aleccionan nuestras mamás debemos decir “ Si mamá, si papá, abuelo, abuela, tío, tía o quien quiera que seas” sin muecas ni refunfuñar aunque lo que se nos imponga esté fuera de nuestra voluntad.



El caso está en que siempre a todo mundo nos enseñan a obedecer, pero quién de verdad se toma la molestia de mostrarnos la forma de cómo defender nuestras ideas, nuestro pensar y lo que queremos, aún cuando esto nos lleve a desobedecer y a decir no tan solo una vez en nuestras vidas y hacer lo que queramos. La verdad a nadie le toma cuidado mientras se cumpla con los intereses de quién sabe quién no es importante lo que pienses ni sientas, sólo acuérdate de decir sí con una sonrisa más abierta que la del gato de Alicia en el país de las maravillas.



Y como si de verdad decir sí nos trajera menos problemas que decir que no. Piénsenlo cuántos problemas, cuantas situaciones incomodas o cuanto más hubiéramos disfrutado de algo si tan solo hubiésemos considerado la mágica opción del No.



Yo opino que si aprendiéramos decir que NO sería más feliz, con menos tendencia a conformarse ya que seguirían sus propios ideales y sentirían que por fin tomas las riendas de sus vidas.



Bueno nadie nos ha enseñado a decir que no ni tampoco nos enseñarán, sé que no es tarea fácil pero aún estamos a tiempo, y con esto no quiero proponer que hagamos un acto inmoral ni que nos volvamos personas descorteses tampoco incito a la rebeldía ni a alterar la paz pública, sino lo que propongo es que consideremos la palabra No y todas las variantes que tenga al momento de tomar decisiones, es un hecho de convicción, reflexión y confianza en sí mismo que toma tan solo unos cinco segundos de tiempo. 




¿Cómo se hace?, muy fácil, piensa pero de verdad de verdad piensa ¿Es lo que quieres?

No hay comentarios.:

Publicar un comentario